Se levanta la niebla, ya esta amaneciendo, los árboles comienzan a despertar con el canto de las aves, el aroma de los pinos envuelve mi carpa.
Mi Blakie espera impaciente en silencio, sabe que pronto hará notar su presencia cuando enfrentemos de nuevo a la ruta, junto a mis hermanos.
Laguna Verde nos cobija, el mar ruge a lo lejos anunciando su presencia, sabe que opacaremos su furia con la de nuestras máquinas, el viento disipa las nubes para ver mejor nuestra partida, los Espíritus Libres nos protegen.
martes, 18 de octubre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
Atardecer y Ruta
Atardecer en Temuco, despertar en "Puertas Blancas" camping en Mulchen, gente amable, amistosa, cariñosa y gentil. Quién lo diría, fui a trabajar y fue como un mini veraneo. Las ganas de volver son tremendas, la magia de su museo íntimo, hecho a mano con mucho amor por una mujer joven, ausente, que dejó su huella en el lugar con la ternura que depositó en sus seres queridos y que aún lloran su partida al más allá.
Dejé mi sombra plasmada en su suelo como una fotografía, como si a través de ella pudiera sentir el aroma de los árboles, el viento y la risa de su gente. A veces me vuelvo romántico, pero todo queda atrás cuando me subo a mi Blakie, que siempre me espera ansiosa por rugir en la ruta solo conmigo y jamás me deja solo ni me deja abandonarme.
Dejé mi sombra plasmada en su suelo como una fotografía, como si a través de ella pudiera sentir el aroma de los árboles, el viento y la risa de su gente. A veces me vuelvo romántico, pero todo queda atrás cuando me subo a mi Blakie, que siempre me espera ansiosa por rugir en la ruta solo conmigo y jamás me deja solo ni me deja abandonarme.
La Ruta.
Cuando me subo a mi máquina, cuando empiezo a rodar por el camino, nunca tengo claro para donde voy ni me interesa, solo miro mi estanque de gasolina y el me dice hasta donde llegaré. La ruta me regala hermosos paisajes los cuales solo los puedo disfrutar con una mirada rápida y un suspiro profundo. El viento intentando detenerme, me acompaña en su fallido intento como un pequeño temporal, que se transforma en la única canción que escucharé por el resto de mi viaje.
Luego me detengo a disfrutar de la soledad y belleza de toda la ruta, pero no por mucho tiempo, porque no quiero que me alcancen los recuerdos, los mismos que dejé esparcidos por todo el camino, esos que irremediablemente me vuelven alcanzar solo cuando mi maquina, mi querida Blakie quiere dormir, motivando mi próxima salida.
Luego me detengo a disfrutar de la soledad y belleza de toda la ruta, pero no por mucho tiempo, porque no quiero que me alcancen los recuerdos, los mismos que dejé esparcidos por todo el camino, esos que irremediablemente me vuelven alcanzar solo cuando mi maquina, mi querida Blakie quiere dormir, motivando mi próxima salida.
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